Tocar el fuego sin quemarse

Sabia que debía moverse pero no lo intentó. Aún cuando sentía las extremidades ya dormidas, heladas, con esa sensación de extrañeza, de otredad. Tampoco él quería moverse. La noche era ya un dejo de color naranja furioso en el horizonte y el rocío había humedecido sus caras y sus ropas. Olían a charla eterna, a descubrimiento y a esperanza. Los ojos rojos de evitar pestañear, … Continúa leyendo Tocar el fuego sin quemarse

Con toda intención

La luz amarillenta y opaca de los faroles apenas iluminaba la noche. Verónica deambulaba sola como siempre había estado, como le era habitual. Intercalaba pasos en linea recta sobre la gravilla anaranjada del camino que serpenteaba entre los arbustos. Estiraba la mano y rozaba las hojas a su paso, acariciándolas con ternura, inhalando bocanadas de aroma a pasto y humedad. A tierra mojada. Había estado … Continúa leyendo Con toda intención

El tiempo incomprendido

Verónica despertó esa mañana cubierta entera en sudor. Creía haber tenido una pesadilla, pero no estaba segura. Aún así, se sentía perturbada, un mal presentimiento la envolvía. Se levanto, se cubrió la desnudes con una leve manta de hilo blanco y recorrió la casa a paso lento, tembloroso. Parecía un fantasma. Helada. Tan pálida. Dejo caer su agotamiento en el sillón, junto al ventanal que … Continúa leyendo El tiempo incomprendido

Pero les sucedió el tiempo.

Caía la lluvia. Como brea. Como mermelada de cristal. Caía feroz, implacable, insólita. La ventana esmerilada, marco de madera grueso y garabateado, cumplía en empañarse como quien toma un compromiso estable y duradero. Ricardo se empeñaba en limpiarla, con el puño cerrado enfundado en la manga del sweter azul, con la esperanza afligida, agazapada, escondida detrás de un montículo apestoso de condescendencia. Tenia una ubicación … Continúa leyendo Pero les sucedió el tiempo.