Apuradas como estaban por caer se precipitaron todas juntas.

Hubo una vez en que atravesé una tormenta. Estaba en el bajo, en un bulevar rodeado de palmeras que se doblaban por la mitad sin quebrarse, flexibles como bailarinas, parcialmente escondidas detrás de la niebla y sacudidas sin piedad por el viento. No conocía ese pasaje, a pesar de haber paseado por Puerto Madero muchasSigue leyendo “Apuradas como estaban por caer se precipitaron todas juntas.”

Los papelitos

El futuro no existe. Sobre todo cuando se vuelve presente. Mucho menos cuando es pasado. Siempre pensamos que teníamos todo el tiempo del mundo. El reloj era nuestro. Nos pertenecía. Vivíamos sin preocuparnos por el-más-tarde. O sin pensar en lo que le estábamos haciendo. Nadie pensó en los papelitos. En los arboles que ya noSigue leyendo “Los papelitos”

Música por todos lados

Frenó en la banquina. Se sacó el cinturón. La violencia de la tormenta era seductora. Magnética. Música por todos lados. Sonidos explosivos. Lluvia. Ráfagas de viento. Los arboles convulsionando. María y Pablo besándose en la parte de atrás. Clara se miró las manos, apoyadas con sorna en el volante. Manchas negras. La sombra de lasSigue leyendo “Música por todos lados”