¿Vivir para contar o contar para vivir?

Estaba cayendo el sol, aunque era temprano, pero el invierno tiene esa cosa de hacer más tenue el tiempo entre noche y noche. Había que apurarse a volver para evitar la helada, la perdida momentánea de sensibilidad en la punta de la nariz. La mujer desvelada se pasó la tarde leyendo al sol, ignorando con audacia y rebeldía los pendientes, las dudas, los temas inconclusos, … Continúa leyendo ¿Vivir para contar o contar para vivir?

El tiempo de la nieve

La mujer desvelada mira por la ventana. El frío empezó a copar las madrugadas y pronto también formara parte de los días, tiñendo todo de blanco y gris. No se hace problema, el invierno siempre fue su hábitat. La idea del hogar como refugio, el aire volviéndose pesado y caliente, palpable, los vidrios nublándose de vapor, ella dibujando muñequitos en el empañado, la cara a … Continúa leyendo El tiempo de la nieve

Es el espasmo de estar intentándolo todo

La mujer desvelada se ha quedado súbitamente dormida. Le recorren la cara pedazos de pestañas desprendidas por las lineas de sus propios pensamientos. Tiene un libro, medio aplastado sobre la cabeza, las páginas garabateadas, dobleces en cada esquina. Las rodillas arremangadas sobre el pecho y un almohadón que abraza hasta quitarse el aire. Los parpados le tiemblan aún cerrados, como si ambos globos oculares estuvieran … Continúa leyendo Es el espasmo de estar intentándolo todo

Como el agua que atraviesa la lluvia

La mujer desvelada vuelve a rodar entre las sábanas. Sabe que ya es inútil, la luz que se cuela por las periferias del black out delata un exterior que ya comenzó a andar y ella no puede ser menos. Se levanta, gatea hasta la ducha y hasta la barra de desayuno. El café larga borbotones y transpira. Ese olor devuelve a la vida a la … Continúa leyendo Como el agua que atraviesa la lluvia