Para Zelda

“Se cuanto diste. Se cuanto esperaste. Se lo que teníamos y también imaginé, entre penumbras, lo que pudimos haber tenido. Se que fue un comienzo atropellado. Demasiadas coincidencias hacen que los pares choquen. Tu genio, tu éxito, lo sabes, me asustaban. Nunca quise ser tu reflejo en un espejo que me omitía. Mucho menos tuSigue leyendo “Para Zelda”