Se te formaban islas.

Se te agrietaban los labios cada invierno. Se te formaban islas de piel muerta en los bordes inferiores, crostas que quería arrancar, que me distraían del beso, sentirlas con la lengua y querer morderlas y tirar, librarte de ellas, succionar la sangre que se escondía debajo y dejarte la pulpa suave. Recién entonces podría besarteSigue leyendo “Se te formaban islas.”

Una tarde cualquiera al borde del destino.

“Agarrame de la mano, tan suave que parezca una caricia. Esperame mientras decido si te sigo. Cuando te mire a los ojos ya estaré lista. Acompañame a bajar las escaleras, con cuidado de no tropezar con algún tablón desplazado o mejor baja conmigo, a mi ritmo, trata de sentir mi desconcierto. Caminemos lento, no haySigue leyendo “Una tarde cualquiera al borde del destino.”

Cadáver exquisito

“Todos dicen que cayó porque voló demasiado cerca del sol, pero voló ¿entendes, hijo? Pudo volar. No importa caer, si fuiste un pájaro al menos por unos segundos.” Empece a leer con ciertas etiquetas revotandome en la cabeza: “Distopia apocalíptica”; “canibalismo”; “volvernos alimento”. La verdad es que leer reseñas antes de Leer es como quedarseSigue leyendo “Cadáver exquisito”