La hermosa libertad de haberse quitado el zapato que le producía el malestar. 

Carla se revuelve brutalmente en su asiento. Lleva puesto un vestido corto, oscuro, suave a la vista y quizás al tacto. Sus botas negras raspan el piso queriendo sacar lustre a la baldosa. Se dobla para un lado, se arrepiente, gira sobre su propio eje, se dobla para el otro. Verla ahí sentada, retorciéndose comoSigue leyendo “La hermosa libertad de haberse quitado el zapato que le producía el malestar. “