Se te formaban islas.

Se te agrietaban los labios cada invierno. Se te formaban islas de piel muerta en los bordes inferiores, crostas que quería arrancar, que me distraían del beso, sentirlas con la lengua y querer morderlas y tirar, librarte de ellas, succionar la sangre que se escondía debajo y dejarte la pulpa suave. Recién entonces podría besarte como es debido, bailando alrededor de tus manos que siempre … Continúa leyendo Se te formaban islas.

Primun Non Nocere (parte II)

(…)Entramos para revisarle la cabeza. A causa del impacto se había hecho un corte bastante profundo que necesito varios puntos de sutura. Más tarde supe que el conductor de la ambulancia estaba bien. Se fracturo la pierna, que le había quedado atrapada en el abollado frente del vehículo. Rafael lo había sacado  prácticamente a cuestas y una enfermera, que lo miraba con ojos de superhéroe, … Continúa leyendo Primun Non Nocere (parte II)

A que forme parte del consorcio

Papeles. Papeles sueltos. Papeles sueltos y abollados. Papeles sueltos, abollados y rotos. Me rodean papeles que arranco con bronca del troquelado, como si fueran hojas de papel higiénico, o los números que se sacan para comprar en algunos negocios, o los pellejos al costado de las uñas cuando el clima se pone seco. Las arranco con la mano diestra, llevando el brazo hacia arriba y … Continúa leyendo A que forme parte del consorcio

El que se marcha en direcciones opuestas.

El otro mira desde la vereda de enfrente, la sangre en el ojo, la mueca de asco, el pensamiento clavado en la duda. Mira sin saber qué hacer, quizás ya tuvo demasiado, los cristales rotos desparramados en el pavimento el bem-bem de una alarma que se repite y hace eco, el reflejo tornasol del aceite sobre la brea oscura. El que estaba entre los vidrios … Continúa leyendo El que se marcha en direcciones opuestas.