Primun Non Nocere (parte II)

(…)Entramos para revisarle la cabeza. A causa del impacto se había hecho un corte bastante profundo que necesito varios puntos de sutura. Más tarde supe que el conductor de la ambulancia estaba bien. Se fracturo la pierna, que le había quedado atrapada en el abollado frente del vehículo. Rafael lo había sacado  prácticamente a cuestasSigue leyendo “Primun Non Nocere (parte II)”

Primun Non Nocere* (Parte I)

Aquel día estábamos todos atendiendo. Nadie le prestaba atención al pasillo, que era largo y oscuro. Rafael apareció de la nada, corriendo y empujando una camilla. Alcance a escuchar que gritaba mi nombre. Y me puteaba. Tarde unos segundos en reaccionar y asomarme a ver qué pasaba. El brillo del fuego me obligo a parpadearSigue leyendo “Primun Non Nocere* (Parte I)”

La odisea del hilo choricero

“Hasta que no te pasa no sabés, dice mi madre, y tiene razón. Una vez que decidiste que vas a matar, no tolerás que no se muera.” Me llega la recomendación de este libro por medio de un amigo que tiene puntos por acertar, pero desconfío, no de la novela sino de mí, de noSigue leyendo “La odisea del hilo choricero”

A que forme parte del consorcio

Papeles. Papeles sueltos. Papeles sueltos y abollados. Papeles sueltos, abollados y rotos. Me rodean papeles que arranco con bronca del troquelado, como si fueran hojas de papel higiénico, o los números que se sacan para comprar en algunos negocios, o los pellejos al costado de las uñas cuando el clima se pone seco. Las arrancoSigue leyendo “A que forme parte del consorcio”