Las flores que había guardado en mis bolsillos se esfumaron

-Que saliera a caminar en una tarde tan hermosa como aquella no era ninguna novedad, dice Fresia, que empezó a contar la anécdota sentada en su sillón de pelos rosados y había migrado lentamente, como un gusanito de seda, hasta quedar sentada sobre la mesa de café, -todos conocen mi gusto por los paseos al … Sigue leyendo Las flores que había guardado en mis bolsillos se esfumaron