Distancia de rescate

“¿Hay acaso algún apocalípsis que no sea personal?”

Se abre un diálogo. Desde el comienzo percibo que pasa algo malo. Se siente en el tono de la conversación y en el uso de la tipografía. El que habla en cursiva me inquieta. Es imperativo y está impaciente. Amanda (sin cursiva) le responde. Complace sus exigencias. No tiene alternativa.

“El punto exacto está en un detalle, hay que ser observador”

Gusanos. O la sensación de tener gusanos en el cuerpo. Los caballos se mueren. También los patos. Amanda se mira las manos. Le tiemblan. Tiene miedo. Yo siento su miedo. Sabe que la “Distancia de rescate” se va a perder. Lo percibe en la boca del estómago y yo, instintivamente, le copio el gesto y me acaricio el espacio bajo el diafragma. Todo es una locura posible. Ella delira, confunde los tiempos del relato. El que habla en cursiva la corrige. Necesita que ella termine de contarle todo.

“Esto no es lo importante”

Avanzo a través de las páginas y me cuesta separar mi entorno de la ficción. Por momentos puedo sentir mis propias manos temblando. No puedo evitar separar los ojos de la lectura para mirarlas. Siento que Amanda está en peligro aunque apenas tengo datos para sacar conclusiones apresuradas. Se que estamos en un pueblo. Se que hay un riachuelo. Se que la gente se intoxica. Se que hay algo más. Algo peor. Un hilo.

“No ve lo importante: el hilo finalmente suelto, como una mecha encendida en algún lugar; la plaga inmóvil a punto de irritarse”

Schweblin dice todo, sin decir específicamente nada. Juega con la imaginación del lector, con nuestras propias paranoias y la consabida realidad. Sabe que algo sabemos todos y que ese algo puede ser instrumento de gran terror si se lo mezcla con la cantidad justa de cursivas. El relato se lee rápido en un intento desesperado de llegar pronto al final. A la verdad. A la disolución de la angustia que te sostiene en vilo. En última instancia, todo se reduce a una sola pregunta: ¿Qué es la distancia de rescate Amanda?

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Distancia de rescate

Samanta Schweblin

Literatura Random House

124 pag.


 

 

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